Martes 12 Diciembre 2017

Por los viejos Castillos

 Pedraza - Castilnovo - Sepúlveda - Turégano

 

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Accedemos a la localidad de Pedraza por la N-110 (Ctra. de Soria). Se trata de una bellísima localidad a la cual llegamos tras atravesar o rodear un sinfín de pequeños pueblos serranos de arquitecura popular, en los que podremos admirar algunas bellas Iglesias románicas con pequeños atrios y disfrutar del incomparables paisajes.

Pedraza es sin duda un de los pueblos más bellos de la provincia. Todo en sus calles desprende el encanto de una villa medieval perfectamente conservada. Se trata de un destino turístico ideal. Pero no sólo pequeños rincones y restaurantes encontramos en Pedraza. En ella se encuentra el Castillo de los Velasco, cuyas ruinas fueron compradas por el pintor Ignacio Zuloaga. La fortaleza conserva una torre cuadrada de tres pisos. En su patio solían celebrarse conciertos en verano. Actualmente pertenece a los herederos del pintor.

Cerca de Pedraza encontramos el Condado de Castilnovo, en el que encontramos un precioso castillo del Siglo XIV, construido con ladrillo y mampostería. El edificio cuenta con un total de seis torreones; en la actualidad alberga la Asociación Hispano-Mejicana, a la cual pertenece. Se puede visitar con cita previa.

De Castilnovo nos dirigimos a Sepúlveda, la villa románica de la provincia por excelencia, una de las más impresionantes poblaciones de la provincia, y uno de los destinos turísticos más habituales durante los fines de semana y la época estival. La población está formada por un bello recinto amurallado en el que podemos disfrutar del encanto de la Plaza Mayor, con soportales, y del Ayuntamiento, edificado sobre el que antaño fue el Castillo: una fortaleza romana que pasó más tarde a ser alcazaba árabe y después palacio cristiano.

Aprovechando que estamos en Sepúlveda podemos visitar la Ermita de la Virgen de las Vegas y la Iglesia del Salvador y, como no, las impresionantes hoces del Río Duratón.

Dejamos Sepúlveda para dirigirnos a Turégano. En su Plaza Mayor podemos descansar y tomar algo bajo los soportales. Después podremos visitar el magnífico templo románico de San Miguel: un castillo-iglesia construido en el Siglo XV, obra original de Juan Guas y Gil de Hontañón, sobre la cual se fueron añadiendo edificaciones militares posteriores.