Por los
viejos Castillos
Pedraza - Castilnovo
- Sepúlveda - Turégano
Accedemos a la localidad de Pedraza
por la N-110 (Ctra. de Soria). Se trata de una
bellísima localidad a la cual llegamos
tras atravesar o rodear un sinfín de pequeños
pueblos serranos de arquitecura popular, en los
que podremos admirar algunas bellas Iglesias románicas
con pequeños atrios y disfrutar del incomparables
paisajes.
Pedraza es sin duda un de los pueblos más
bellos de la provincia. Todo en sus calles desprende
el encanto de una villa medieval perfectamente
conservada. Se trata de un destino turístico
ideal. Pero no sólo pequeños rincones
y restaurantes encontramos en Pedraza. En ella
se encuentra el Castillo
de los Velasco, cuyas ruinas fueron compradas
por el pintor Ignacio Zuloaga. La fortaleza conserva
una torre cuadrada de tres pisos. En su patio
solían celebrarse conciertos en verano.
Actualmente pertenece a los herederos del pintor.
Cerca de Pedraza encontramos el Condado
de Castilnovo, en el que encontramos un precioso
castillo del Siglo XIV, construido con ladrillo
y mampostería. El edificio cuenta con un
total de seis torreones; en la actualidad alberga
la Asociación Hispano-Mejicana, a la cual
pertenece. Se puede visitar con cita previa.
De Castilnovo nos dirigimos a Sepúlveda,
la villa románica de la provincia por excelencia,
una de las más impresionantes poblaciones
de la provincia, y uno de los destinos turísticos
más habituales durante los fines de semana
y la época estival. La población
está formada por un bello recinto amurallado
en el que podemos disfrutar del encanto de la
Plaza Mayor, con soportales, y del Ayuntamiento,
edificado sobre el que antaño fue el Castillo:
una fortaleza romana que pasó más
tarde a ser alcazaba árabe y después
palacio cristiano.
Aprovechando que estamos en Sepúlveda
podemos visitar la Ermita de la Virgen de las
Vegas y la Iglesia del Salvador y, como no, las
impresionantes hoces del Río Duratón.
Dejamos Sepúlveda para dirigirnos a Turégano.
En su Plaza Mayor podemos descansar y tomar algo
bajo los soportales. Después podremos visitar
el magnífico templo románico de
San
Miguel: un castillo-iglesia construido en
el Siglo XV, obra original de Juan Guas y Gil
de Hontañón, sobre la cual se fueron
añadiendo edificaciones militares posteriores.
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