|
El Acueducto de Segovia es una de los obras más
características que nos dejaron los romanos,
siendo sin duda el más emblemático de
los monumentos de la ciudad.
Construido en la época de los Flavios entre
la segunda mitad del siglo I y comienzos del siglo II,
siendo emperadores Vespasiano y Trajano, según
los últimos datos.
El Acueducto de Segovia es una obra indiscutible de
ingeniería civil en España.
A través de los siglos, apenas ha sufrido modificaciones.
Solo durante el ataque contra Segovia dirigido en 1072
por el musulmán Al-Mamún de Toledo sufrieron
deterioro 36 arcos, fueron restaurados en el siglo XV
por fray Juan de Escobedo, monje del Monasterio del
Parral.
El Acueducto se construyó para trasportar el
agua del río Acebeda, llegando a la ciudad a
través de una conducción subterránea
que comienza a elevarse sobre los arcos que forman la
parte monumental, recorriendo un total de 18 Kms hasta
llegar al Alcázar.
El Acueducto tiene un total de 166 arcos, son de piedra
granítica y están constituidos por sillares
unidos sin ningún tipo de argamasa mediante un
ingenioso equilibrio de fuerzas.
|